miércoles, 2 de septiembre de 2015

FRACTURA CIVIL *


La semana pasada he estado unos días en un pueblo no lejos de Barcelona, en la costa. La verdad es que apenas vi senyeras esteladas, ni carteles ni pintadas independentistas, pero muchas de las conversaciones giraban en torno al 27 de septiembre. Por supuesto que estas experiencias particulares no son significativas y desde luego no sirven para sacar conclusiones fundadas, pero, por lo que valga, cuento lo que me fueron diciendo y lo que pude percibir.

Y lo que me dijeron es que efectivamente en el pueblo no se habla de otra cosa; que algunos sí tienen claro que apoyarán el sí, pero que muchos vecinos, fieles votantes de CiU durante años, no saben qué hacer, ni a quién votar y no descartan abstenerse porque se han quedado sin opciones: jamás votarían a partidos españolistas (PP y Ciutadans -alguno incluyó al PSC-) y tras la ruptura de CiU, por una parte, ven a la UDC de Duran i Lleida demasiado tibia (demasiado madrileño, me dijo alguien hablando de Duran) y, por otra, no se fían de la integración de la CDC de Mas en la candidatura de Junts pel Sí junto a la ERC de Junqueras.

En algo sí coincidían todos con los que hablé: los culpables de esta situación son a partes iguales Mas y Rajoy (a veces decían el PP, o Madrid, pero refiriéndose a lo mismo), que no han querido o no han sabido negociar una solución cabal al problema.

Me preocupó que me dijeran que en el pueblo ya hay corrillos que señalan a los nacidos fuera de Cataluña (o a hijos de nacidos fuera de Cataluña) y, sobre todo, que señalan a los independentistas y a los unionistas declarados.

No sé si el día 27 ganará el sí o el no, ni si Cataluña se independizará de España o no, pero sí me ha quedado claro en estos pocos días que el proceso de secesión ya ha provocado, más allá de división política, una seria fractura civil entre los catalanes que será difícil de reparar. Y más difícil será con medidas como la reforma urgente y ad hoc de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional (la LOTC de 1979) que acaba de anunciar el PP.

* Publicado en elplural.com Opinión. 02.09.2015

domingo, 30 de agosto de 2015

LA SOMBRA DE LA FÓRMULA ALEMANA

Las elecciones generales del próximo diciembre, si se cumple el calendario previsto, sin duda estarán marcadas por las autonómicas catalanas del 27 de septiembre, sea cual sea su resultado. Si gana el sí, porque los acontecimientos se irán precipitando en los meses siguientes y el gobierno del PP de Rajoy deberá tomar decisiones graves y muy comprometedoras, y los demás partidos inevitablemente tendrán que tomar posiciones ante todo ello; si gana el no, porque de alguna forma habrá que recomponer la división causada en Cataluña (y en el resto de España) por un fracasado proceso secesionista y, más que probablemente, negociar soluciones con la Generalitat salida de las urnas, si acaso no una reforma constitucional (que requeriría mayorías amplias).

A pocas horas de que comience de hecho el nuevo curso político, el Presidente Rajoy ha dicho en Soutomaior, aludiendo a una supuesta coalición tras las elecciones entre Podemos y el PSOE, que es lo peor que le puede pasar a este país. Ha hablado, además, de la estabilidad política que se precisa para la definitiva recuperación económica y ha advertido que el único problema en el horizonte es la deriva del PSOE hacia la radicalización y el extremismo.

Por su parte, el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, acaba de decir que nunca pactaría con el PP, aunque sí con otros partidos (con Podemos, Ciudadanos, PNV o Coalición Canaria), a la vez que critica el populismo de Podemos (que, según Sánchez, se ha quedado sin argumentos tras la rendición de Tsipras aceptando las condiciones del tercer rescate). E Íñigo Errejón, hace apenas quince días, decía que no hay nada que hablar con el PSOE de gobierno cuya última decisión fue indultar a un banquero, aunque no descarta pactar con otro PSOE.

Faltan cuatro meses para las elecciones y, aunque parezca contradictorio con todo lo anterior, me temo que todo huele a preparación para formar la gran coalición PP/PSOE (aquella que sugería Felipe González hace quince meses); que los discursos electoralistas de puertas a fuera nada tienen que ver con los contactos de puertas a dentro que muy probablemente ya se están produciendo; que la sombra de la fórmula alemana (la coalición de la UDC de Merkel y el SPD de Gabriel) es tan alargada que puede servir de excusa a ambos partidos para desdecirse de sus reproches mutuos; que una vez más la izquierda, ensimismada y dividida, verá cómo el stablishment gana la partida.


sábado, 22 de agosto de 2015

LÁGRIMAS Y SUFRIMIENTO


Cuenta el Presidente Rodríguez Zapatero en El Dilema (su libro de memorias sobre los 600 días en que gestionó la crisis) parte de la conversación que tuvo el 9 de mayo de 2010 (solo unas horas antes de la negociación con los ministros del eurogrupo sobre el posible rescate de España) con el vicepresidente de Estados Unidos Joe Biden. Con crudeza, Biden le advirtió que solo sería creíble para los mercados si sometes a los ciudadanos a pruebas difíciles, si los sindicatos rechazan abiertamente tu política, en definitiva, si hay lágrimas y sufrimiento. El día 12 el Presidente anunció en el Congreso de los Diputados los brutales recortes que padecimos: una reducción de 15.000 millones en el gasto público (y que aún padecemos junto con los recortes añadidos por el Presidente Rajoy). El 27 de septiembre de 2011 se promulgó la reforma del artículo 135 de la Constitución, que prioriza el pago de la deuda. Los mercados ganan, España pierde.

Hace apenas cinco semanas, el 19 de julio, El Presidente griego Alexis Tsipras aceptó las crueles condiciones para un tercer rescate en Grecia, después de un durísimo tira y afloja entre su gobierno y sus socios/acreedores europeos: 21 días de corralito, la victoria del no en el referéndum del 5 de julio, congelación de la provisión de liquidez de emergencia del BCE, rechazo de la oferta del gobierno griego, etc.). Este 20 de agosto, tras recibir los 23.000 millones del primer pago del tercer rescate (que básicamente servirán para pagar deuda y cubrir garantías) ha presentado su dimisión para que se convoquen elecciones en septiembre. Los mercados ganan, Grecia pierde.

Teresa Rodríguez, secretaria general de Podemos en Andalucía y Diputada en el Parlamento andaluz, acaba de decir que me da miedo que nos tiemblen las piernas como a Tsipras.

Las lágrimas y los sufrimientos que preveía Biden sin duda hicieron temblar algo más que las piernas tanto a Zapatero como a Tsipras hasta hacerles renunciar de sí mismos y pasar a ser parte de la maquinaria de quienes verdaderamente mandan. Los mercados ganan, la democracia pierde. Cada vez es más urgente (y cada vez más difícil) la reconstrucción del movimiento obrero.