jueves, 19 de septiembre de 2013

SUMA Y SIGUE

Sus compañeros del Tribunal Constitucional han avalado la neutralidad de su Presidente, Pérez de los Cobos, militante del PP. De los once magistrados solo dos han votado a favor de la recusación que pedían la Generalitat y el Parlament de Catalunya. Todo un ejercicio de fe, sin duda. El problema, claro, es que con su decisión los magistrados y con su militancia oculta su Presidente han dado un  pasito más en el desprestigio de lo que debería ser un impoluto Alto Tribunal, que se suma al desprestigio general de las Instituciones del Estado. Lo entiendan o no; lo crean o no, así no se hace país, sino todo lo contrario (aunque no estoy seguro de que eso les importe).

Pero no es el único caso: la Fiscalía Anticorrupción se opone a que se investiguen las manipulaciones en los ordenadores del tal Bárcenas que pidió el juez y que el PP entregó sin disco duro, uno, y con el disco duro borrado, otro. Para Anticurrpción investigar eso (quién ordenó la manipulación, qué contenían esos discos duros, etc.) no aportaría nada relevante para la causa. No ha aclarado, sin embargo, si eso lo ha sabido mirando una bola de cristal. El ministerio fiscal tiene la delicada tarea de defender la ley, así que seguro que si se opone a que se investiguen esas manipulaciones en un material que ha pedido el juez que instruye el caso es porque eso es mejor para el cumplimiento de la ley. A los ciudadanos, que no tenemos esa importante tarea ni somos expertos, nos parece extraño, pero es porque no sabemos y, confundidos, pensamos que se trata de otra más, de un suma y sigue. Y las Sorayas, mostrando lo que hoy es el parlamento.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

CATALUÑA, MADRID O ANDALUCÍA NO SON MIEMBROS DE LA UE

No hay que ser muy experto en derecho comunitario para entender que Cataluña o Madrid o Andalucía, por ejemplo, no son miembros de la Unión Europea, sino que el miembro es el Estado español que fue quien negoció y firmó las condiciones de ingreso y el Tratado de adhesión. Cataluña o Madrid o Andalucía, en tanto que parte del Estado español son parte de la Unión, pero, en sí mismas, no son miembros.

Por eso no es muy difícil de entender que desde la Unión adviertan a quienes promueven y defienden la secesión de Cataluña y su conversión en un Estado soberano que, si efectivamente se independizaran, automáticamente quedaría fuera de la Unión y, si lo quisieran, tendrían que pedir su ingreso como nuevo Estado.

Oriol Junqueras, probablemente el ideólogo de la estrategia que está siguiendo el Govern, rotundamente afirma que eso no ocurrirá, porque triunfará entre los demócratas europeos la democrática decisión del pueblo de Cataluña. Y reivindica para sí el caso de la Alemania del Este, la RDA, integrada automáticamente en la Unión al unirse a la RFA formando la actual Alemania unificada. Y ni lo uno ni lo otro: ni puede garantizar que eso no ocurrirá (como tampoco es garantizable lo contrario) ni es aplicable el caso alemán (que no fue un caso de secesión, sino muy al contrario, de unificación con un Estado ya miembro). Estoy seguro que Junqueras sabe esto, diga lo que diga. Él sabrá por qué lo dice y qué responsabilidad adquiere con los ciudadanos al decir lo que él sabe que no es verdadero.

martes, 17 de septiembre de 2013

32.939.950.000 € MENOS PARA PENSIONISTAS

¿Cómo se queda alguien sabiendo que ha tomado la decisión de hacer que los jubilados entre 2014 y 2022 cuenten con casi 33.000 millones de euros menos? ¿dormirá bien? ¿cuando se mire al espejo no sentirá vergüenza de sí mismo? ¿saben los que han participado en la cosa que están quitando dinero no a los que más tienen, sino a los menos protegidos? Sí, lo saben. ¿Saben que ese ahorro -en realidad otro repugnante recorte- es en beneficio de los que más tienen y menos necesitan? Sí, lo saben. Dirán que es para hacer sostenible el sistema de pensiones. Dirán que los pensionistas no perderán poder adquisitivo. Dirán que no hay más remedio, que es lo que hay que hacer. Y se irán a la cama a dormir con el riñón bien cubierto y unas palmadas en el lomo de los que mandan de verdad -buen perro, sit, sit...-.

¿Cómo se queda alguien sabiendo que con su decisión habrá pensionistas que tendrán aún más dificultades para malvivir? ¿Sería la misma la decisión si ese alguien fuese su madre o su padre? Quién sabe, igual sí. En este capitalismo depredador, los cazadores cuidan bien a sus perros de caza: sit, sit, buen perro.

domingo, 15 de septiembre de 2013

NO NEGOCIAR CON LAS TRIPAS

Si el problema catalán (el proceso secesionista que no merma, sino que parece que cada vez va ganando más aceptación) fuese un problema jurídico, ya estaría resuelto porque las leyes vigentes (y sobre todo la Constitución) no permiten ni que la Generalitat haga un referéndum por su cuenta ni, mucho menos, la secesión de una parte del Estado. Pero lo cierto es que no es simplemente un problema jurídico, sino político: un número más que considerable de ciudadanos de Cataluña (catalanes de nacimiento o de adopción) exigen ese referéndum y desean la independencia, de manera que Catalunya sea un Estado soberano.

Cierto que la Constitución y el código penal proporcionan al Gobierno de España y al Parlamento instrumentos para obligar a una Comunidad Autónoma al cumplimiento de la ley; que incluso las Fuerzas Armadas tienen, entre otras, la obligación constitucional de defender la integridad territorial, pero ninguna de las dos opciones resolvería el problema, sino que, previsiblemente, lo agravaría, radicalizándolo aún más.

Si se quiere resolver el problema político no cabe otra cosa que negociar políticamente una reforma legal (incluso de la Constitución) que dé a cada quien lo que le corresponde. Bien entendido que esa negociación no puede ser solo con las Instituciones catalanas, sino con las de las diecisiete Comunidades, porque es a todos a quienes afectarían las decisiones. O sea, que si se quiere resolver el problema, unos y otros deben dejar en la puerta sus sentimiento nacionalistas para negociar con la cabeza y no con la tripas.

Si efectivamente hubiese confianza política y lealtad institucional; si la mentira y la sospecha no estuvieran instaladas en las relaciones políticas; si efectivamente unos, otros y otros buscasen el bien común de los ciudadanos, esa negociación sería posible y nos llevaría a una nueva Constitución y, por ello, a nuevo régimen democrático (al modo francés, que reinventa la República -van por la quinta- con sus cambios constitucionales). Pero ya se ve que son demasiados condicionales los que deberían cumplirse y, hoy por hoy, ninguno de ellos se da en ninguna de las partes. Mala solución, si acaso la hay, tiene el problema que nos puede llevar a una situación peligrosamente límite.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

UN PROYECTO COMÚN *

Este onze de setembre la vía catalana, esa cadena humana hacia la independencia, ha tenido un éxito evidente que debería hacernos reflexionar. No me refiero al reto nacionalista/independentista, sino a la capacidad que ha tenido el Govern (y los medios, y seguro que el boca a boca) de generar en miles de ciudadanos un proyecto común ilusionante, y unas expectativas (seguramente tan míticas como el propio nacionalismo) de mejora compartidas: para bien o para mal, verdadero o falso y nos guste o no, lo cierto es que hoy hay en Cataluña una idea común y un objetivo común compartidos por una cantidad muy significativa de ciudadanos.

Algo así pasó al morir el dictador y al resquebrajarse su podrido régimen: se generó entre los ciudadanos (incluidos los catalanes, por cierto) un deseo común, una ilusión democrática que se respiraba por todos los rincones, incluso mientras los matones campaban a sus anchas. Más claro quedó tras el intento de golpe de Estado de 1981, cuando las calles se abarrotaron de ciudadanos defendiendo la libertad. La Transición, que es verdad que se hizo en libertad vigilada y con los ojos y la nariz tapados, sí tuvo la grandeza cívica de unirnos a una enorme mayoría en torno a un proyecto democrático (y hoy sabemos que igualmente mítico).

Por supuesto que no son exactamente iguales los dos casos; que en ambos hubo y hay ciudadanos que no comparten el proyecto común; que los nacionalismos, en esencia, son excluyentes (centrípetos para los suyos y centrífugos para los demás); que los intereses de uno y otro casos no tienen nada que ver. Es cierto. Pero echo en falta ese proyecto común en el Estado (no en La Nación), en la comunidad política, que nos ilusione a cuantos más mejor. Al contrario, parece que la falta de ese proyecto (y los intereses ideológicos) dejan la puerta abierta a aventuras secesionistas. Cuando se clama por una nueva transición, por una nueva Constitución que construya una organización democrática del poder y las Instituciones más decente, lo que se está pidiendo es precisamente que seamos capaces de dar forma de nuevo a un proyecto común.

* Publicado en ElPlural.com. Opinión. Tribuna Libre. 12.09.2013.

martes, 10 de septiembre de 2013

EN MANOS DE TRAMPOSOS

Desde hace tiempo es muy evidente para muchos el callejón sin salida en el que está el modelo político que nos dimos durante la transición, gravemente enfermo de corrupción en prácticamente todas las instituciones y todos los niveles de la administración. Tanta corrupción hay que no se ve salida alguna si se mantiene intacto el modelo, que parece que está todo y solo en manos de tramposos que se tapan entre sí.

La Corona y sus entornos; el Gobierno y los Gobiernos; el Congreso, el Senado y las Asambleas, Cortes, Juntas, Xuntas y Generalitats; Ayuntamientos de ciudades y pueblos; el Tribunal Constitucional, el Supremo, jueces y magistrados por todo el escalafón; los Partidos políticos nacionales y/o nacionalistas; sindicatos que lo fueron de clase y patronales del despido libre grandes y pequeñas: todos están ya bajo sospecha porque algunos o muchos de sus miembros están salpicados por algún escándalo de corrupción. Y alrededor de ellos, los empresarios que sobornan, que medran, que adulan y regalan a cambio de jugosas contratas y contratos multimillonarios.

Por si esto no fuese suficientemente malo en sí mismo, hay que sumar la virtual certeza que los ciudadanos tenemos: no va a pasar nada de nada; si algún pez gordo termina en la cárcel, acabará indultado o pillarán al último mono como cabeza de turco (un pringao que pague por otros por lealtad -o por vaya usted a saber qué-). Por ejemplo, alguna secretaria que haya destruido documentos, o que no los haya destruido pero declare que sí. Son este tipo de personajes los que terminan llevándose en su culo la patada que deberían recibir los profesionales de la trampa.

lunes, 9 de septiembre de 2013

NUEVO SONDEO, PERO CASI NADA NUEVO

El nuevo sondeo sobre intención de voto que ha publicado El país de nuevo muestra la debilidad de los dos grandes partidos, PP y PSOE, y el crecimiento de IU y UPyD. La novedad de éste está en que, casi en la mitad de la legislatura, PP y PSOE practicamente están empatados, con una ligera ventaja del PSOE.

Que el Partido Popular vaya pagando en votos el desgaste de su mal gobierno (que ni ha aplicado su programa electoral ni ha sacado al país de la crisis, como prometían alegremente) y el desgaste de los chanchullos contables que se están investigando (y los sobresueldos, y las donaciones, y vaya usted a saber qué haya aún por salir de las declaraciones ante el juez) debería ir acompañando a un incremento similar en el mayor partido de la oposición. Pero no es así. Si en números relativos el PSOE ha crecido un 2,6%, lo cierto es que se estanca (si acaso no baja algo), de manera que si hay empate es por la bajada de uno más que por la subida del otro.

Lo esperable sería que el PSOE se esforzara en aprovechar el descrédito del Gobierno, de su Presidente invisible, el Gran Citador Rajoy, y del PP en general para renovarse en serio y presentarse en serio como alternativa. Y sin embargo no parece que sea esa la intención ni del náufrago Rubalcaba ni de los que dirigen actualmente el Partido.

Así que Cayo Lara y Rosa Díez, dejándose querer, van cosechando poco a poco y llenando su granero con lo que el PP pierde por sus agujeros y lo que el PSOE pierde por los suyos. Llegarán las elecciones europeas, se darán ambos el gran batacazo electoral que se anuncia desde hace meses y buscarán mil excusas olímpicas (no sabemos qué ha pasado: llevábamos el mejor proyecto, etc.) para no reconocerlo, mientras Lara y Díez se estarán frotando las manos (y veremos si no los ojos).

sábado, 7 de septiembre de 2013

EN MINORÍA

No sé qué pasará esta noche, si Madrid será elegida o no sede para los Juegos Olímpicos de 2020. Sí sé que, como siempre, estoy entre la minoría: si el 91% de los españoles está a favor de esos juegos en Madrid, yo formo parte de ese ridículo 9% que no lo está.

No estoy a favor no porque no me guste el deporte, o el espectáculo, o lo que sea eso, sino porque no llego a entender muy bien (es un decir) cómo es posible que, a la vez, se recorte en sanidad, en educación, en servicios sociales porque hay que ahorrar (eso dicen) y porque no podemos vivir por encima de nuestras posibilidades (eso también lo dicen) y, sin embargo, sí haya pasta larga para los bancos y, por lo que se ve, para eventos mediáticos pseudodeportivos y para viajes y hoteles y agasajos.

Si Madrid es sede olímpica se van a crear doscientos mil puestos de trabajo (dicen y dicen), pero me temo que lo dicen los mismos que aseguraban que las reformas laborales crearían empleo, pero ya sabemos qué ha pasado con esas reformas y para qué han servido: para precarizar y abaratar el trabajo y el despido; para ganar más los que siempre tienen más pero nunca bastante. Lo que sí ocurrirá, seguro, es que subirán los alquileres y el transporte, y, como ya es habitual, se irán por las rendijas del sistema un buen montón de sobres con comisiones suculentas, entre otras cosas. Vaya merchandising que se podía hacer con eso.

De todas formas tengo que hacerme mirar eso de estar siempre entre la minoría y, peor aún, juntarme siempre con los que también lo están, aunque ya lo decía Demcócrito, que era un sabio materialista: lo homogeneo con lo homogéneo.

PD: Al final, la sede elegida ha sido Tokio. La candidatura de Madrid fue la primera eliminada. 

jueves, 5 de septiembre de 2013

EL DRAGÓN NO ES ESPAÑA

El President Mas asume ahora que la única vía para alcanzar la independencia de Cataluña es la convocatoria de unas elecciones plebiscitarias, que el Gobierno de España no podría impedir, en 2016, aunque sus socios no lo ven claro. CiU porque no cree en ese camino independentista marcado; ERC porque no acepta ningún aplazamiento y sigue apostando por el referéndum de 2014. 

Desde que el neocapitalismo, de la mano de Reagan y de Thatcher, se vio a sí mismo como único sistema sin oposición (aquel there is no alternative de Thatcher en su doble sentido) la política ha ido cediendo cada vez más terreno ante el verdadero poder, que es el del capital (sobre todo el puramente especulativo). Al menos en esto que llamamos occidente ya nadie duda de que quien verdaderamente manda no son los gobiernos, ni los parlamentos, ni mucho menos los ciudadanos sino los mercados y lo que está (quienes están) detrás de ellos. La globalización lo ha sido (lo está siendo) para todos y para todo, pero fundamentalmente para que el capital obtenga aún más beneficios explotando las riquezas a las que no podía acceder. Que la gente, los ciudadanos, el pueblo soberano o como lo queramos llamar vivamos peor no es obstáculo para que esos mercados hagan su trabajo: esquilmar.

Ante esto llama la atención el resurgir de movimientos nacionalistas al modo tradicional, esto es, reclamando su pretendido derecho de nación a ser Estado Soberano (según el modelo decimonónico de Estado/Nación). Y llama la atención por ambas cosas, por el neocapitalismo omniabarcante y por la globalización, que los nacionalistas obvian en su discurso. Quiéranlo o no, si alcanzaran su soberanía no se librarían ni de una cosa ni de la otra y, por ello mismo, o bien se trata de un discurso ingenuo (que seguramente no), o bien se trata de un discurso ideológico que esconde intereses del capitalismo local (la burguesía catalana).

Todo nacionalismo me parece un error político porque si lo que pretende es la emancipación y la libertad de los ciudadanos el camino no es el enfrentamiento con lo que ven como potencia colonialista, sino enfrentarse a quienes realmente están eliminando los derechos y los beneficios cívicos y sociales que los movimientos obreros conquistaron. Más claro: San Jorge no es Catalunya ni España es el dragón. El verdadero dragón es el fundamentalismo neoliberal y el jinete deberíamos ser los obreros explotados.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

ZORROS GUARDANDO EL GALLINERO

Desde aquel tamayazo que le dio (es un decir) al PP el gobierno de la Comunidad de Madrid, en Madrid estamos sufriendo los alardes de ese fundamentalismo neoliberal del que han hecho bandera el actual heredero/Presidente, González González, y, sobre todo, su jefa, Aquirre, la condesa cazatalentos, además de sus Consejeros, tan creyentes todos en su ideología. Y, como neoliberales, se están dedicando desde entonces a desmontar sistemáticamente todo el sistema de servicios públicos (educación, sanidad, servicios sociales, etc.) con el eufemismo de la externalización de la gestión y con los más que discutibles argumentos de la eficiencia y la austeridad.

Con dolor debo decir que en educación van conseguido lo que pretendían: precarizar la escuela pública (dejando de contratar a miles de profesores, aumentando el número de alumnos por aula, incrementando las horas lectivas de los profesores y, en general, desprestigiando y despreciando a los profesores funcionarios, por ser funcionarios) y potenciar la escuela confesional privada concertada (incluyendo a las escuelas que separan a niños y niñas). Los esfuerzos de la marea verde se diluyeron entre todas las demás mareas cuando el acoso a lo público se generalizó. Pese a la dedicación y la entrega de miles de profesores defendiendo la escuela pública y haciendo más que dignamente su trabajo, lo cierto es que hoy está en peores condiciones que antes. Algo que efectivamente podría pasar también en la sanidad pública.

Aunque con la sanidad parece que no les va a resultar tan fácil. Primero, porque es un problema que afecta a todos los ciudadanos en primerísima persona; además, porque todo el proceso ha sido tan burdo que se les han visto bien a las claras sus intenciones (y sus intereses no estrictamente políticos); y, más allá, porque afortunadamente está interviniendo la justicia paralizando cautelarmente el proceso. De ahí el enfado grosero del ideólogo Fernández Lasketty que sigue evitando dar los datos de ese supuesto ahorro millonario que generará la gestión privada, pero que no podrá evitar dar alguna explicación a los inversores.

Si finalmente estos fundamentalistas consiguen lo que quieren se completará la paradoja de ver cómo los servidores públicos (eso deberían ser los gobiernos y los gobernantes), encargados de velar por los servicios públicos, los desmantelan para que empresas privadas hagan negocio con lo que debería ser de todos. Tan disparatado como poner zorros guardando gallinero.

martes, 3 de septiembre de 2013

BASURA PARA COMER *

La voracidad y el ingenio del capitalismo para extraer beneficios como sea tienen pocos límites y ningún escrúpulo. ¿Que hay gente dispuesta a comer alimentos caducados pagando por ello porque no tiene para otra cosa? Pues véndanse. ¿Que la ley lo prohíbe? Pues cámbiese la ley. Eso es lo que ya se ha hecho en Grecia, (Grecia, el país que organizó los juegos olímpicos de 2004, esos juegos que dan tantos beneficios y que Madrid se empeña en empeñarse más para conseguirlos) y seguro que algún avispado emprendedor ya hace planes para explotar la idea en su propio país de pobres.

Aquí el ministro Arias Cañete ya nos contó que se come los yogures caducados (sí se le ve que es de buen comer), pero no dijo nada sobre si los compraría ya caducados para ahorrarse un dinerillo y dar ejemplo a todos esos manirrotos que cobran subsidios y tienen twitter, como dijo la alcaldesa Teófila Martínez (teófila, la que ama a dios, qué ironía). Pues si tienen para twitter, que no pidan para comer, que paguen la comida caducada.

Supongo que primero en Grecia y luego en todo el sur pobre de la pobre Europa el siguiente paso será poner tarifa a la comida que sacan de los contenedores de basura todo ese ejército de personas que esperan en las puertas de atrás de las grandes superficies para llenar sus bolsas con la miseria que tiran. Alguien pondrá un cartel de colores anunciando los bajísimos precios con un eslogan de impacto: ¡Basta de comida basura! Lo que ahora se lleva es basura para comer.

* Publicado en Elplural.com. Opinión. Tribuna Libre. 03.IX.2013.

lunes, 2 de septiembre de 2013

BORRAR NUESTRO DISCO DURO

Se acabó agosto y, a efectos políticos, se acabó el verano, así que este blog se activa de nuevo aunque sin el compromiso de escribir en él todos los días. Son tantos los frentes abiertos que es difícil decidir sobre qué comentar, si sobre los tambores de guerra que está tocando Obama, si sobre las barbaridades que están haciendo los golpistas egipcios, si sobre la aparente mejoría de los datos macroeconómicos (que nada tienen que ver con la vida real y cotidiana de los ciudadanos), si sobre Griñán dejando la Junta de Andalucía y abriendo la puerta del Senado (huyendo del asunto de los ERE y protegiéndose con la inmunidad parlamentaria), si sobre los cachorros del PP (y no solo los cachorros) alardeando de los símbolos fascistas de la dictadura, si sobre los paseos del invisible Rajoy (el Gran Citador), si sobre los préstamos millonarios del Rey, o si sobre el borrado y la destrucción de los discos duros de los ordenadores que utilizaba el tal Bárcenas y que solicitó el juez al PP.

Con mucha desfachatez han enviado al juez unos ordenadores inutilizados que probablemente no le sirvan para nada, porque la información que contuvieran está o borrada o destruida. Y con la misma desfachatez quieren en el PP que se borre o se destruya ese otro fragilísimo disco duro que es la memoria colectiva, a base de contrainformaciones y, sobre todo, de silencios. Ya no hay que hablar de Bárcenas, sino de la economía o de lo que sea (ha dicho el Gran Citador): de bajar los impuestos, de lo buenos que son sus ministros, de lo mucho que trabaja este gobierno.

Sabe el invisible que tiene a su favor el deseo de sus fieles de olvidar este feo asunto de la contabilidad B de Bárcenas, y tiene a su favor el hartazgo de otros tantos que preferirían que se cerrara ya. O sea, que el PP igual consigue que en sede judicial todo quede en nada y la ciudadanía haga un resset masivo. Puede ser, porque vivimos en este país, España, que es el que es y como es. En fin, bienvenidos todos a este nuevo curso político que solo se me ocurre ilustrar con una foto tomada hace unos días en un pueblo de la costa y que me pareció un muy explícito resumen de lo que nos espera: pasear en burra.