jueves, 30 de noviembre de 2017

QUE EL "SENY" PREVALEZCA EL 21D *


A un mes vista de aquel catártico 27-O en el que en apenas cinco horas se proclamó la Rapública catalana -o así pareció-, el Senado autorizó al Gobierno a aplicar las medidas previstas al amparo del 155CE, y el Presidente del Gobierno disolvió el Parlament y convocó elecciones autonómicas para el 21-D, parece que el ambiente general, pese a la anormalidad de la situación, está menos tenso, algo más calmado y con menos sobresaltos.

Se rebajará aun más la tensión si el Tribunal Supremo, una vez que ha asumido prácticamente todas las causas abiertas, acepta las peticiones de libertad de los consellers y los jordis presos, y todos ellos puedan salir de la cárcel -con o sin medidas cautelares- y participar con cierta normalidad en la ya muy próxima campaña electoral.

Sí podría haber nuevos sobresaltos y nuevas tensiones si el ex-president Puigdemont que sigue en Bélgica -junto a los cuatro ex-consellers- a la espera de la resolución sobre su extradición a España y mientras encabeza la lista electoral de JxCat -la llamada lista del president-, decidiera volver durante la campaña y fuera detenido y puesto a disposición judicial nada más pisar suelo español.

En cualquier caso, aunque es previsible que la campaña sea bronca, sí parece que los votos independentistas están sobradamente consolidados y los españolistas bastante decididos, según los sondeos. Así que probablemente la clave de estas elecciones será encontrar acomodo para los que durante el procés se han sentido huérfanos; los calificados de equidistantes y descalificados como botiflers, cuando simplemente son catalanes -catalinistas- que rechazan al gobierno del PP -eso que genéricamente llaman Madrid-, pero no a España.

El seny no es un mito, sino la virtud cívica característica de la cultura catalana. Es la seriedad en el modo de vida, el trabajo y los contratos; la previsión, la prudencia y el orden. Nada que ver con aventurerismos, zascandileos y juegos de trileros. Esperemos que ese buen sentido prevalezca el 21D.

sábado, 18 de noviembre de 2017

UNAS ELECCIONES DISTINTAS A TODAS LAS ANTERIORES * **


Las cargas policiales del 1-O, el encarcelamiento de los jordis y parte de los ex-consellers, y la aplicación del 155CE sin duda han provocado mucha indignación y un profundo rechazo en buena parte de la población catalana, no solo independentista. Sin embargo, la convocatoria de elecciones para el 21D en cierta medida ha actuado como bálsamo no tanto para rebajar la indignación, como para calmar los ánimos: a regañadientes o encantados, todos los partidos han decidido presentarse a ellas. Pero a nadie se le escapa que estas son unas elecciones distintas a las anteriores, empezando porque las ha convocado el Presidente del Gobierno y no el President de la Generalitat. Son tantas las nuevas circunstancias que, hoy por hoy, parece imposible pronosticar cabalmente los resultados.

Se daba por seguro que ERC ganaría las elecciones -incluso con Junqueras resistiendo preso y Rovira encabezando la lista-, pero nadie sabe qué tirón electoral tendrá la "lista del President", que desde Bruselas se presenta como presidente legítimo de la Generalitat -y de la República nonata-, bajo las siglas JxCat, tan parecidas al difunto JxSí. No es posible anticipar tampoco qué efecto tendrá la inclusión en las listas del PSC/PSOE de miembros de la antigua CiU -y el apoyo explícito de Durán-, ni cómo afectará a la CUP la alianza EnComúPodem, liderada por Domenech. Cómo será el reparto de votos españolistas entre el PP y C's tampoco es calculable hoy.

Se da por cierto que la participación el 21D será masiva. Pero tampoco se puede prever cuánto afectará a cada partido, porque probablemente se movilizarán electores de todas las opciones que prefirieron quedarse en casa en las últimas elecciones. Quizá lo más predecible es que habrá siete grupos distintos en el Parlament y las alianzas serán complejas porque puede darse una paradoja: si en 2015, los independentistas perdieron en votos, pero ganaron en escaños, su fragmentación actual podría producir que el 21D ganasen en votos pero no en escaños.

* Publicado en elperiodico.com Entre todos, con el título "21-D, unas elecciones distintas e imprevisibles". 20.11.2017
http://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/21-d-unas-elecciones-distintas-imprevisibles-150811#

** Publicado también en las ediciones en papel, en castellano y catalán:

lunes, 13 de noviembre de 2017

QUE LA IZQUIERDA NO OLVIDE LAS DESIGUALDADES *


Inevitablemente la campaña electoral para el 21D, como la precampaña que ya ha empezado, girará en torno a la independencia y el derecho a decidir, que defenderán las candidaturas secesionistas, y el modelo de Estado en el que Cataluña se integre adecuadamente -y la posible reforma de la Constitución-, en el caso de las candidaturas no independentistas -unionistas, en el argot al uso. E inevitablemente se hablará de cómo remediar la fractura social sobrevenida. Y parece obligado que así sea porque el secesionismo es sin duda el problema político/social más grave que hoy tiene el Estado.

Pero será un disparate que los partidos de izquierda -o los que así se consideren- se olviden de todo lo que, como izquierda, estarían obligados tanto a denunciar como a reparar política y solidariamente: la pobreza, la desigualdad, la precariedad laboral y salarial, el paro, los recortes de derechos y servicios sociales, las pensiones, la violencia de género, la protección del medio ambiente...

Por supuesto que hay que hablar de competencias, de financiación, de fiscalidad, de reparto solidario de la riqueza, etc. pero sería un error plantear todos esos asuntos desde criterios nacionalistas -catalanistas o españolistas, que tanto da- y no de clase: los explotados no lo son por ser catalanes, andaluces o castellanos, ni por ser oriundos o migrantes, sino por un sistema económico codicioso y unas políticas que lo consienten y amparan -como claramente se muestra en la corrupción político/empresarial. De eso hay que hablar.

Claro que el modelo de Estado -unitario, autonómico en mayor o en menor medida, federal- es políticamente importante porque afecta a toda la administración; claro que los cuatro consensos de la CE78 -monarquía parlamentaria, Estado autonómico, economía social de mercado y aconfesionalidad- están en entredicho y tarde o temprano deberán ser revisados, pero es urgente erradicar las políticas que producen las desigualdades y las injusticias que sufren quienes hoy malviven.

* Publicado en elperiodico.com Entre Todos, con el título "21-D, el objetivo debe ser la lucha contra la desigualdad". 16.11.2017
http://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/21-d-objetivo-debe-ser-luchar-contra-desigualdad-150525#

viernes, 10 de noviembre de 2017

PUIGDEMONT Y LOS EX-CONSELLERS PODRÍAN VOLVER ANTES DE LO PREVISTO *

El próximo día 17N un juez belga decidirá sobre la extradición a España de Puigdemont y los cuatro consellers cesados. Prácticamente se da por seguro que recurrirán su resolución -y todas las que puedan venir- hasta agotar todos los plazos y retrasar lo más posible su regreso a España, quizá hasta 90 días. Pudiera ser así, y quizá lo sea, pero no es impensable que dependiendo de lo que dictamine la justicia belga, los cinco secesionistas “exiliados” aceptaran la extradición y volvieran antes de lo esperado.

Si el juez belga no aceptase los dos delitos más graves que la Audiencia Nacional les imputa -rebelión y sedición- y ordena la extradición únicamente para ser juzgados por malversación, prevaricación y desobediencia -delitos con penas sustancialmente menores-, quizá les interesase aceptarla y volver.

Si fuese así, al llegar a suelo español serían detenidos y puestos a disposición judicial, con la repercusión que eso tendría en los medios, en las calles y en las elecciones. Si solo pudiesen ser juzgados por esos tres delitos -y habiendo aceptado la extradición- difícilmente la fiscalía podría mantener la petición de prisión incondicional sin fianza y difícilmente la jueza podría ordenarla. Más lógico, a la vista de los delitos imputados, sería la libertad con cargos y medidas cautelares.

Esa situación les permitiría participar directamente en la campaña electoral y, si los otros miembros del Govern cesados siguieran en prisión, explotar la diferencia entre la justicia española no auditada y la belga auditora. Y aun más: si el 21D fuesen elegidos diputados, volverían a estar aforados y su causa irremediablemente pasaría de la Audiencia Nacional al Tribunal Supremo -o al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, teórica sede judicial natural.

Que el rechazo europeo al soberanismo se haya hecho aun más explícito -de ahí los agrios reproches a Europa de su discurso actual-; que no haya sido capaz de reunir a todo el independentismo es una lista de país encabezada por él mismo -por el rechazo frontal de ERC-; que cada día se encuentre políticamente más mermado -pese al apoyo de los ciento ochenta y tantos alcaldes que viajaron hasta Bruselas-; y que el TS quiera reunir todas las causas abiertas con un criterio más benevolente que el de la AN -como se ha visto en la libertad con fianzas menores para los miembros secesionistas de la Mesa y prisión eludible con una fianza no desorbitada de 150.000€ para Forcadell- también podrían ser buenos argumentos para decidir su vuelta.

Puede que este ficticio y autodenominado Govern legitim a l’exili agote los plazos en Bélgica, pero perfectamente podría estar de vuelta en apenas unos días. Su decisión dependerá de lo que el juez belga resuelva y del mayor beneficio procesal para ellos mismos y electoral para el procés que calculen obtener.

* Publicado, en una versión más breve, en elperiodico.com Entre Todos, con el título "La justicia española versus la justicia belga". 12.11.2017
http://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/justicia-espanola-versus-justicia-belga-149902

miércoles, 8 de noviembre de 2017

HE VUELTO A ESCUCHAR “EL VELLS AMANTS” * **


Como tengo memoria de pez, no soy dado a la nostalgia. Siempre me siento más cómodo viviendo el presente e imaginando el futuro -ensoñándolo- que reviviendo el pasado. Sé que ese pasado, disfrutado como una suma de momentos vitales -familiares, laborales- en tiempo presente, me ha traído hasta aquí y que en él me he construido, pero siempre me ha interesado más lo por-venir que lo ya pasado. Y sin embargo...

Sin embargo, he vuelto a escuchar Els vells amants de Serrat. Su letra y su música están en mi memoria desde hace 50 años, literalmente, desde aquel 1967 en que mi hermano Jose compró el LP, todo en catalán, y aprendimos sus canciones de tanto oírlas. Hoy la siento y la entiendo más y mejor: els seus cabells el temps ha tornat blancs…

Mi familia -madrileños de y en Madrid-, republicana y antifranquista, parte de la naciente pequeña burguesía comercial heredera de tantas generaciones de obreros, se esforzaba en darnos la mejor educación con la ilusión puesta en la Universidad. Madrid era entonces una ciudad provinciana con ínfulas de capital, una ciudad de goma lisa y negra, pero con boquetes de olor a vaquería, como avisaba Celaya -ilustre vecino de la Prosperidad -la prospe-, nuestro barrio de siempre. La nova cançó que sonaba en el tocadiscos de nuestra casa olía a otra cosa. I s'agafen las mans, el vells amants…

Serrat, Llach (¡ay, Llach!), Marina Rosell, Raimon, María del Mar Bonet… durante años nos enseñaron a entender y a amar el catalán. No sé recordar aquellos años de dictadura gris sin poner como banda sonora el cant dels ocells de Bonet o el Al vent de Raimon o la emoción de aquel Gener de 1976 (amnistía, llibertat, estatut dáutonomía!) en buena armonía con el A Galopar de Paco Ibáñez en el Olympia, o el Al Alba de Aute y de Rosa León. La ràdio antiga i el rellotge gran, i el cobretaula carregat de randes…

Duele sentir qué lejos está hoy aquella Cataluña sin fronteras que nos enseñó lo más dulce de su lengua. I es pregunten, estás bé? Avui no et fa mal res?

* Publicado en elperiodico.com Entre Todos con el título "Nostalgia de la Catalunya dulce". 11.11.2017
http://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/nostalgia-catalunya-dulce-149480

** Publicado en infoLibre. Librepensadores con el título "Els vells amants". 29.11.2017
https://www.infolibre.es/noticias/club_infolibre/librepensadores/2017/11/30/els_vells_amants_72423_1043.html?ret=eyJSRVNVTFRBRE9fRU5WSU8iOiJPSyIsIkVSUk9SX1ZBTElEQUNJT04iOiJGQUxTRSIsIkVSUk9SX1BFUkZJTCI6bnVsbCwiRVJST1JFU19WQUxJREFDSU9OIjpbXSwiTVNHIjoiTXVjaGFzIGdyYWNpYXMuIFR1IGNvbWVudGFyaW8gaGEgc2lkbyBlbnZpYWRvLiJ9#detail-comments-form 

lunes, 6 de noviembre de 2017

UNA DECISIÓN POLÍTICA INTELIGENTE: CESAR AL FGE *

Cuando Rajoy sorprendió a todos la noche del 27-O anunciando que había disuelto el Parlament y convocaría elecciones autonómicas para el 21-D, lo que en la práctica significaba limitar a 55 días la aplicación del 155CE, se produjo una sensación de alivio generalizada: por fin una medida que podía calmar los ánimos demasiado encendidos de todos y dar un tiempo de tregua en el enfrentamiento institucional trasladándolo a la disputa ideológica y partidista convencional de cualquier proceso electoral.

Pero lamentablemente el alivio ha durado poco. Tras el tiempo muerto del fin de semana de nuevo todo se precipitó: querellas del Fiscal General del Estado; comunicado del cesado President -y cuatro de sus ya ex-consellers- en Bélgica; Junqueras y siete consellers en prisión; rauxa, manifestaciones, caceroladas, aviso de huelga general en Cataluña... Otra vez los tribunales por delante de la política. Otra vez la zozobra, la incertidumbre, el miedo a que todo se descomponga y termine en tragedia.


Convocar las elecciones fue una decisión política inteligente y valiente, un acierto con efectos positivos inmediatos -como inmediatos fueron los efectos negativos de las cargas policiales- si el objetivo es realmente el de volver a la normalidad institucional y la solución del conflicto.


Que la jueza, a propuesta del Fiscal General del Estado, haya mandado a prisión a ocho miembros del Govern podrá ser jurídicamente correcto, pero desde luego no solo no soluciona el problema, sino que probablemente lo agrava. La independencia judicial exige que el Gobierno no intervenga y que la jueza se abstraiga de la situación política, es cierto. Tan cierto como que el FGE es nombrado a propuesta del Gobierno de turno, que no puede darle instrucciones, aunque sí solicitar su actuación en alguna causa.


Cesar al actual FGE y nombrar a quien pueda reconducir la situación judicial de los encarcelados -y de las graves acusaciones- también sería una decisión política inteligente y valiente del Gobierno.

* Publicado en elperiodico.com Entre Todos con el tírulo "Cesar al Fiscal General del Estado, una decisión política inteligente" 07.11.2017
http://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/cesar-fiscal-general-del-estado-una-decision-politica-inteligente-149379#

viernes, 3 de noviembre de 2017

MANTENER EL RUIDO SECESIONISTA *


El objetivo principal de la estrategia del cesado President Puigdemont y cuatro de sus cesados consellers de quedarse en Bruselas y no presentarse para ser interrogados en sede judicial, mientras los demás miembros del Consell se quedan en Cataluña y aceptan la comparecencia en la Audiencia Nacional -igual que Forcadell y los miembros de la Mesa del Parlament citados por el Supremo acudirán para ser interrogados-, no creo que sea la internacionalización del conflicto entre la Generalitat secesionista y el Estado, sino el mantener el ruido secesionista en Cataluña para justificar la presencia del independentismo en las elecciones del 21D, aparentando que el Govern, pese a la represión del Estado, sigue activo.

Durante estos dos meses escasos que aun faltan para las elecciones querrán aprovechar cualquier decisión del Gobierno -ceses, cierre de organismos oficiales, bloqueo de páginas web, registros policiales, etc.- o de los jueces -investigaciones, vistas, medidas cautelares, fianzas, prisión, etc.-, para victimizarse y denunciar el déficit democrático del Estado. En cualquier caso, más que probablemente lanzarán sospechas sobre la limpieza de las elecciones: si las encuestas no son favorables al independentismo, denunciarán manipulación; si finalmente el resultado no es el que esperan denunciarán pucherazo.

Y todo esto mientras Puigdemont y Bekaert van ganando tiempo en Bruselas interponiendo recursos a cuantos requerimientos hagan los tribunales españoles, y mientras sigue en las primeras páginas de los medios manteniendo la ficción de Govern legítim a l’exili.

Como la euforia es pendular, el Gobierno deberá andar con pies de plomo y medir finamente cada paso para impedir que otra torpeza como la del 1-O pueda ser utilizada como argumento electoral y esforzarse en hacer evidente que la aplicación del 155CE y el proceso electoral están escrupulosamente ajustados a los estándares democráticos. Recuerde el Gobierno que el miedo, como el hambre y la necesidad, aguza el ingenio.

* Publicado en elpreiodico.com Entre Todos, con el título "Objetivo: mantener el ruido secesionista" (y con algún pequeño cambio en la redacción). 03.11.2017

jueves, 2 de noviembre de 2017

NACIONALISMOS EXTEMPORÁNEOS

En el mundo globalizado -valga la redundancia- espacio y tiempo se difuminan hasta construir una virtual realidad virtual, una realidad alternativa tan real, que sustituye a la realidad misma -hiperrealidad, lo ha llamado Baudrillard-. Ya no hay distancias que no se puedan recorrer en unas horas y la información puede llegar a cualquier receptor prácticamente en tiempo real. Es el nuestro el mundo de la deslocalización, de los mercados sin rostro que nunca duermen buscando valores que comprar o vender: mercados y empresas se deslocalizan física o virtualmente sin pestañear porque no tienen más patria que sus intereses comerciales y financieros. Terreno ideal para el neoliberalismo que no explica nada, pero que ha colonizado de hecho todos los rincones: there is no alternative, sentenció Thatcher.
Desde hace años los sociólogos/filósofos han entendido bien que en nuestro mundo ya no rige el pensamiento moderno e ilustrado, sino una posmodernidad que huye de las estructuras sólidas y de las explicaciones omniabarcantes -Lyotard las llamó grandes relatos- que es ahora nuestra circunstancia, como diría nuestro Ortega. El modo de vida post es el de la fluidez -la liquidez de la que hablaba Bauman-, el de la fugacidad de lo efímero -el usar y tirar; el clic que pone fin a una relación digital-, el de la fragmentación, el de la diversidad, el de la diferencia que rechaza toda identidad estable, el del anonimato protegido por passwords, avatares y nicknames digitales.
Probablemente por eso el fundamentalismo nacionalista -exactamente igual que el religioso-, disfrazado de gran relato -españolista, catalanista o quebequés, que tanto da-, chirría en la hiperrealidad de nuestro mundo y no puede escapar de la paradoja en la que inevitablemente vive: se reivindica la diferencia, pero desde una identidad monolítica empeñada en reforzarse autoafirmándose y envolviéndose en sus banderas.
El secesionismo catalán, promovido y sustentado desde el poder de una variopinta mayoría absoluta en el Parlament -que junta a la derecha burguesa con los anticapitalistas antisistema y la izquierda republicana-, vive esa contradicción. Reivindica una mítica identidad catalana histórica, común a todos los catalanes y diferente de otras identidades -sin fisuras, sin matices, sin discrepancias- que les daría derecho a ser sujeto político soberano, esto es, a ser un Estado indivisible y diferente al Estado del que ahora forman parte. Un relato omniabarcante que choca con la diversidad de la cruda realidad -no hay de hecho una única forma de ser y sentirse catalán- y con los simulacros y disimulos -astucia, lo llamó Artur Mas- para llevarlo a cabo.
Estas contradicciones se han visto claramente en el Parlament cuando Puigdemont dejó en suspenso la independencia que no se había declarado y firmando la proclamación de la República en un acto privado; o cuando en su discurso Anna Gabriel verbalizó sin rubor lo imposible: nosaltres som independentistes sense fronteras y no acceptem lliçons dels que sí aixequen murs (somos independentistas sin fronteras y no aceptamos lecciones de los que levantan muros).
La prueba del nueve de la contradicción la vimos el día 27 cuando en un Parlament medio vacío se votó en secreto la proclamación de la República catalana para evitar las consecuencias penales que les podría imponer el Estado del que en ese acto se estaban independizando: una forma implícita de reconocer que tal proclamación era vana. Y para rizar el rizo, se votó únicamente la parte dispositiva -no la proclamación misma- y no se publicó en el DOGC -el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya-. Disimulo y simulación posmoderna para imponer el gran relato identitario y extemporáneo.
Pero no menos extemporáneo es ese yo soy español, español, español, o ese zafio ¡a por ellos, oé! que salen del aliento del nacionalismo españolista más rancio, que estaba arrinconado en las gradas más ultras de los estadios deportivos y que ha saltado a las calles -al ritmo en blanco y negro de Manolo Escobar- y a los balcones engalanados. Extemporáneo porque tampoco hay una única manera de ser o de sentirse español.

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