lunes, 3 de junio de 2013

RUBALCABA SE EQUIVOCA DOS VECES

Insiste el permanente Rubalcaba en eso que ha querido llamar oposición responsable y ofrecer al Gobierno del invisible Rajoy, esta vez, un pacto de Estado, un frente común, una causa nacional contra el desempleo. Pero en un mismo movimiento se equivoca dos veces, en las dos direcciones. 

Primero, se equivoca porque ni el PP ni el Gobierno del PP del invisible Rajoy necesitan pactar nada con nadie, y menos con el PSOE al que continuamente utilizan de chivo expiatorio (ese mantra de la herencia recibida, que les funciona a las mil maravillas). Por muchos líos que tenga Rajoy dentro de su partido (empezando por su padre político, ahora padrastro, Aznar) y fuera de él (en sede judicial) a la hora de las votaciones sigue contando con el apoyo incondicional de su mayoría soberbia en el Congreso y en el Senado, de manera que la única oferta que hacen desde el PP y el Gobierno es que quien quiera hacerlo se adhiera a sus políticas, pero sin cambiar ni una coma. Más aún, seguro que sabe el Invisible que un pacto con Rubalcaba provocaría entre su gente y su prensa más malestar contra él (que ya es decir).

Y segundo se equivoca porque si algo están dejando claro los movimientos sociales (y la pérdida continua de apoyo ciudadano a su partido) es el rechazo a las políticas y a los políticos al uso (esos gritos a coro la misma mierda es, o esas siglas PPSOE, por injustos que sean, son suficientemente significativos). Su oferta de pacto solo alimenta e incrementa esa identificación y, en consecuencia, un mayor desapego de lo poco que le va quedando entre sus electores posibles (y hoy de nuevo sale una encuesta pronosticando otro batacazo electoral -y ya van no sé cuántos-, esta vez en las europeas del año que viene, en las que puede perder la mitad de los votos -y los diputados- que tuvo en las anteriores).

El pacto propuesto solo servirá para marear la perdiz y para hacer que se hace, pero nada más. Me parece que lo verdaderamente responsable, hoy por hoy, sería no ofrecerle pactos a la derecha, sino plantarle cara nítidamente al neoliberalismo recuperando las tesis socialistas.

SU FACHADA

El Primer Ministro italiano, Enrico Letta, casi estrenando gobierno, ha pedido disculpas a los jóvenes italianos que, a falta de expectativas y de oportunidades laborales en su país, han tenido que irse fuera en busca de trabajo. Alguno lo querrá interpretar como demagogia, seguro, pero más parece -eso creo yo- un gesto de sensibilidad democrática y de vergüenza patriótica.

No hace mucho, aquí, la Ministra de Empleo, la devota Báñez, hablaba de movilidad exterior para referirse a todos esos jóvenes que han tenido que buscar trabajo fuera de España. Y poco antes, su Secretaria de Inmigración y Emigración, Marina del Corral, lo explicaba como parte del impulso aventurero propio de la juventud. Ahora González Pons, el atildado portavoz del PP, dice que realmente no son emigrantes porque quedándose en Europa, se quedan en casa. Está muy bien que los jóvenes -y no tan jóvenes- tengan la posibilidad de trabajar fuera de España, que toda Europa sea para ellos su espacio laboral natural, que sus expectativas laborales se proyecten allá donde ellos mismo prefieran. Eso es estupendo y envidiable. Pero deja de serlo cuando de ser una expectativa más pasa a ser una necesidad. Por eso quienes se van se ven a sí mismos como exiliados económicos.

Pero ni esto es Italia ni éstos tienen los mismos modales que Letta. A estos neoliberales, tan conservadores, tan meapilas, que se les llena la boca de patria y de bandera, les sobra tanta soberbia como sensibilidad democrática y social les falta. Quizá porque para ellos la patria y la bandera son su fachada.

sábado, 1 de junio de 2013

NO ES POR LAS TETAS *

En los mitos genésicos los hombres son hechos directamente por el dios de turno, mientras que las mujeres son hechas a partir de los varones, como por ejemplo, la Eva del Génesis salida de una costilla de Adán, y suelen presentarse como el origen de todos los males, como la Pandora griega, por ejemplo. Son mitos, claro, cuentos, pero están en el origen de las culturas y siguen hoy ejerciendo su poder invisible.

La población mundial casi está dividida el 50% entre mujeres y hombres: aproximadamente hay un 49,5% de mujeres y un 50,5 de hombres. La cantidad de más de hombres, unos 57 millones, puede parecer muy alta, pero en una población total de algo más de siete mil millones es absolutamente insignificante, claro. Si hiciésemos el porcentaje de poderosos y poderosas en el mundo, en el terreno que sea, los números no serían tan igualados, sino que el porcentaje de varones con poder sería escandalosamente alto en comparación con el de ellas. Y sin embargo, apenas escandalizaría.

Precisamente por eso, cuando una mujer desafía al poder masculino ese poder se hace muy visible, muy tosco, muy grosero. Y muy peligroso. Sea como violencia doméstica de varones que necesitan demostrarse su hombría y pegan y matan para sentirse potentes. O sea como una moral sobre su cuerpo, su fertilidad y su vida que imponen varones piadosos que se viven como la asexuada boca de dios.

Contra la activista tunecina de FEMEN, Amina Tyler, un Imán dictó una fatua condenándola a cien latigazos y a ser lapidada hasta la muerte por mostrar sus pechos desnudos, y ahora se enfrenta a una acusación de profanación y de atentado a la moral pública por colgar una bandera en un cementerio y escribir la palabra mujer. A las tres activistas -dos francesas y una alemana, también de FEMEN- que se manifestaron en solidaridad con Amina ante el Tribunal Superior de Túnez con sus pechos descubiertos, las han encarcelado y las acusan de ataques a la moral pública y de comportamiento inmoral, y pueden ser condenadas a una pena de cárcel entre seis y doce meses.

Que nadie se equivoque, estos desalmados no las persiguen por mostrar sus tetas, sino por el desafío que supone, por la libertad que reivindican, por la rebeldía que no reconoce su podrida autoridad.

Soy varón, hijo, pareja, padre y abuelo de mujeres. De ellas he aprendido -sigo aprendiendo- a ser un poco más humano y menos cabrón.

* Publicado en ElPlural.com Opinión. Tribuna Libre.02.06.2013