domingo, 30 de septiembre de 2012

¡AY LA VIRGEN!

Cuando era chaval, cuando la dictadura ya iba muriendo, y me ganaba mis prórrogas por estudios para librarme de la mili a base de certificados de buena conducta moral pública y privada (sic), que expedía el comisario de policía del distrito (?), y a base de colas en el Gobierno Militar del Paseo de la Reina Cristina, ya me sorprendí cuando me explicaron que una ventana que se caía de sucia, cerrada a cal y canto, estaba así porque estaba arrestada. Que se arrestasen cosas, no sé, ya entonces me parecía bastante rarito.

Ahora que aquello ya lo tengo prácticamente olvidado (ni la memoria ni la nostalgia son mi fuerte, a decir verdad) leo que el mismísimo consejo de ministros de nuestro degustador de puros y presidente Rajoy ha concedido la Gran Cruz del Mérito de la Guardia Civil a la Virgen del Pilar. No se rían, que no es broma. Saldrá publicado en el BOE y seguro que hacen ceremonia de imposición con todos los honores.

Algunos desalmados ya se han cachondeado en la red y en los comentarios a la noticia en los medios digitales. Unos, preguntándose que si la Virgen irá a recoger la medalla; otros, suponiendo que no irá, le reprochan que sin embargo sí vaya a aparecerse a cuatro viejas en el Escorial (aunque yo no sé si una y otra son la misma virgen); algún otro celebra la idea y propone que la próxima Gran Cruz se la den al Pato Lucas. En fin, unos desalmados, como digo.

Iba a ilustrar este post con la muy significativa foto de Eugene Smith de aquellos guardias civiles en 1951*, pero no me resisto a poner esta otra,  tan bonita, que resume la unión histórica que hay entre la Guardia Civil y la Virgen del Pilar. (NOTA IMPORTANTE: que no se me olvide buscar mi cartilla militar y dejarla a mano).

[Si alguien tiene curiosidad, aquí va el vínculo del número de la revista LIFE, del 9 de abril de 1951, donde apareció el reportage. La foto en cuestión está en las páginas 126-127:
http://books.google.es/books?id=4E4EAAAAMBAJ&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false ]

sábado, 29 de septiembre de 2012

5 3 7 4 5

Parece el número premiado de la lotería, pero no lo es. Es la cantidad de millones de euros que necesitan los bancos españoles para sanearse, según los hombres de negro de Oliver Wyman (59.300 si no llegan a término las fusiones que están en marcha). Pero de todos esos millones, el gobierno dice que solo 40.000 provendrán de las arcas públicas, como parte del rescate de 100.000 millones que aprobó la Unión Europea y que Rajoy llamó tan alegremente línea de crédito muy ventajosa. Ventajosa para los bancos, seguro que sí.

En realidad, deberíamos decir que los 59.300, o los casi 54.000, o los 40.000 millones de euros son para sanearse otra vez, porque ya en su día los bancos recibieron ayudas públicas en forma de compra de activos unos y de anticipos otros. Y ya todos sabemos que esos cuarenta mil millones de euros saldrán directamente de nuestra pobreza: de seguir recortando derechos sociales y derechos laborales hasta que consigan lo que pretenden los fundamentalistas neoliberales que nos gobiernan: quedarse con todo el sistema público (de educación, sanidad, pensiones, seguros sociales, etc.) y precarizar toda la mano de obra de la economía productiva.

Macabra lotería ésta que siempre les toca a los mismos, a los que más tienen, y reparte una pedrea que deja heridas de verdad en los que menos tienen. Ya, ya sé que todo esto parece exagerado, un delirio paranoico de un viejo rojo. Pero tiempo al tiempo.

viernes, 28 de septiembre de 2012

HAY VÍDEOS

Me decía ayer mismo un sabio compañero: afortunadamente hay vídeos. Claro que hay vídeos, muchos vídeos y muchas, muchísimas fotografías, que ilustran lo que de verdad pasó con los manifestantes el 25S, en las calles, en las plazas y en la estación de Atocha; y con esos infiltrados que gritaban mientras les molían a palos (¡que soy compañero, coño!); y con todos esos periodistas perfectamente acreditados a los que se identificó y conminó a dejar de grabar; y con esos policías que se escabullen cuando alguien les pide que muestren sus placas (mientras un periodista graba la escena). Afortunadamente hay vídeos.

Y hay muchas preguntas. ¿Al infiltrado que detuvieron y apaleaban -el compañero- por qué le detuvieron? ¿por ser el más pacífico del grupo? ¿Y si no era el más pacífico, qué hacía allí montando bulla? ¿era ese su trabajo? ¿Y los policías que no se identifican, están cumpliendo con la ley que dicen defender? ¿Y los que amedrentan a la prensa, tenían órdenes de hacerlo? Afortunadamente hay vídeos.

Seguro que entre todos los vídeos aparecerán algunos con agresiones a la policía. Seguro que algún manifestante hizo lo que no debía. La diferencia es que ese ciudadano no cobra para defender la ley y proteger a los ciudadanos, como los funcionarios con armadura que pagamos los ciudadanos, ni actúa a las órdenes y en representación del Estado.

Otra pregunta: ¿ha  vuelto el tiempo en que hay que temer a los policías y a quienes les mandan?

[Un par de esos vídeos, solo como ejemplo:
http://www.publico.es/espana/443047/la-policia-no-esconde-su-intervencion-en-atocha-pero-niega-que-hubiera-cargas
http://www.publico.es/espana/443032/le-pegan-pide-el-numero-de-placa-al-agente-y-le-vuelven-a-pegar ]

[Por segunda vez, y espero que casi última (?), la foto no es mía, sino sacada de la prensa digital, aunque recortada por mí]