lunes, 12 de noviembre de 2012

LA PRINCESA ESTÁ ENCERRADA

No, no se trata del cuento de una princesa encerrada por la bruja mala en la torre del castillo, aunque no es muy diferente. Se trata de una historia de las malas artes de un gobierno/ogro y del compromiso del personal sanitario del Hospital de la Princesa de Madrid, que mantiene un encierro permanente en el salón de actos para salvar su hospital, con el apoyo explícito de sus pacientes. La Princesa está encerrada y en asamblea permanente para defenderse de los ogros. 

Ya sabrán que el heredero González González, que heredó la Presidencia de la Comunidad de Madrid de la condesa/funcionaria Aguirre, se ha propuesto destripar la sanidad pública madrileña (como la educación pública, como todo lo público) y, una vez bien destripada, dársela a la iniciativa privada para que le saque todo el jugo que pueda (y a nosotros también, claro). Lo llaman externalización de los servicios: el hospital sigue siendo público pero la explotación (nunca mejor dicho) será privada. Aquellos hospitales públicos que inauguró la condesa/funcionaria Aguirre cuando era Presidenta/condesa serán a partir de ahora dirigidos con criterios empresariales y no estrictamente clínicos para tener las cuentas saneadas a cuenta de la sanidad de los pacientes.

Y de rondón, como quien no quiere la cosa, el heredero/Presidente, González González, y su Consejero de Sanidad (no sé si desde ahora se llamará de Sanidad Externalizada, que sería lo suyo), Javier Fernández-Lasquety y Blanc, han decidido convertir el Hospital de la Princesa en un centro para atención exclusiva de mayores de 75 años, eliminando todos los demás servicios hospitalarios, clínicos, quirúrgicos y de investigación, incluidos los que son de referencia en la sanidad española.

La Princesa es un hospital con 160 años de historia en un barrio ahora céntrico de Madrid; un edificio grande que ocupa toda una manzana; un hospital con unas 500 camas... ¿No les parece raro que lo quieran solo para pacientes mayores de 75 años? Se ha dicho que es precisamente para desviar a este hospital a los enfermos tan mayores, que son los menos rentables para los futuros gestores privados, enfermos de frecuentes y/o largas estancias, normalmente crónicos de algo. Puede ser. Tiene sentido. Yo me temo, sin embargo que, además de eso quieran convertirlo en residencia privada, lujosa y rentable. Quinientas camas son muchas camas.

Y, como todo tiene aire de cuento, ahora aparece la Alcaldesa/heredera (y su yerno veloz) firmando en apoyo del hospital y en contra de los ogros. O sea, que los herederos González González y Botella han heredado también la inquina de quienes han heredado, la condesa/funcionaria Aguirre y el ministro/monaguillo de Justicia y Gallardón.

[ Aquí dejo el vínculo con el Blog de los defensores del Hospital y el enlace con la página para firmar en su apoyo:
http://www.hospitallaprincesaenpeligro.blogspot.com.es/
http://www.peticionpublica.es/?pi=E36318 ]

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