lunes, 3 de diciembre de 2012

WERT RECUPERA EL DISPARATE

Durante los últimos años setenta y casi todos los ochenta la Ética era una materia alternativa a la de Religión católica en los tres cursos de aquel BUP ya extinguido, y desde luego a los profesores de Filosofía, que éramos los encargados de impartirla, nos parecía todo un disparate: la Ética no puede ser solo para unos ciudadanos, sin para todos, argumentábamos entonces (con razón). Costó conseguirlo, pero gracias a la insistencia (y a los argumentos) de los profesores -agrupados en la Sociedad Española de Profesores de Filosofía- al final las cosas se encauzaron.

Desde mediados de los noventa, en el nuevo sistema LOGSE, la Ética ya no era alternativa, sino una parte de Sociales del nuevo 4º de ESO. De nuevo se peleó y de nuevo se consiguió que fuese una materia propia, autónoma y, sobre todo, común para todos los alumnos, independientemente de sus opciones espirituales. Así quedó hasta que la LOE de Zapatero la convirtió en Educación Ético-Cívica, como parte del área temática de ciudadanía.

La controversia sobre ciudadanía, que terminó zanjando el Tribunal Supremo a favor de las materias, fue enteramente artificial: una forma de hacer demagogia política el PP entonces en la oposición. Vista desapasionadamente y objetivamente nada había particularmente objetable en los currículos de las materias de ciudadanía, centrados en los Derechos Humanos. Excepto, claro está, que entra en los terrenos que la Conferencia Episcopal considera de exclusiva propiedad de la Iglesia Católica, como si todos los ciudadanos debieran regirse por sus criterios, lo quieran o no.

Bueno, pues ya está. Me acaba de llegar el borrador del anteproyecto de la nueva Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) del tertuliano que tiene cartera de ministro de Educación, Sr. Wert, que entre otras lindezas, elimina el área de ciudadanía y recupera aquel disparate de hace 34 años: la ética volverá a ser alternativa a la religión, con el nombre de Valores Éticos.

Supongo que no se quejarán si alguno entiende que, si tiene que elegir entre Religión y Valores éticos, es porque son incompatibles, de manera que la religión no tiene valores éticos ni los valores éticos tienen nada que ver con la religión.

Huele todo a mucho rencor, a mucha revancha, a mucho se van a enterar, a mucha arrogancia. Y a mucha ignorancia.

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