domingo, 12 de mayo de 2013

DEMOLEDOR

El sondeo electoral que publica hoy El País es demoledor en muchos sentidos y desde luego muestra bien el sentimiento general de los ciudadanos, más allá de la mayor o menor exactitud de las cifras.

Es demoledor para el partido en el gobierno, el PP, que se queda en un 22.5% de intención de voto, prácticamente la mitad de lo que obtuvo en las elecciones de 2011 (todo un 44.6); para su líder, el desparecido Rajoy, de quien desconfía el 87% de los encuestados, mientras que un 77% desaprueba su gestión como Presidente; y demoledora para su gobierno que es visto de forma negativa por un 80%, y los ministros, todos, son evaluados negativamente (a la cola, como siempre, el tertuliano/ministro de Educación, Wert, que ya va por el 1,3 sobre 10). Pero es demoledor igualmente para el PSOE, que sigue bajando, bajando, bajando y ya está en el 20.2%, el peor resultado de su historia reciente (frase que ya va siendo habitual elección tras elección, sondeo tras sondeo) perdiendo 8.5 puntos del raquítico resultado de las elecciones pasadas (el 28.7% que consiguó); y para su Secretario General, Rubalcaba, de quien desconfía el 94% de los sondeados, y el 87% desaprueba su gestión de oposición.

Parece que se salvan de la quema IU y UPyD, que siguen subiendo de forma significativa: hasta el 16.6% y el 13.1% respectivamente, recogiendo una parte de los votos que pierden PP y PSOE (la otra parte va directamente a la abstención, claro). Pero también para ellos es demoledor: desaprueban la gestión de Lara como oposición el 65% y el 60%, desaprueban la de Díez (aunque en ambos casos están contabilizadas las respuestas de quienes no les votaron).

El desaparecido Rajoy probablemente confía en lo que siempre le ha pasado cuando ha estado contra las cuerdas: que resistiendo y aparentemente pasando de todo (probablemente maniobrando en la sombra) al final se sale con la suya. ¿y por qué no iba a confiar en eso si siempre le ha funcionado? ¿quién daba un duro por él cuando perdió las primeras elecciones como candidato? Esperemos, por bien de todos, que esta vez no le funcione y termine yéndose a casa. Por su parte el empecinado e incombustible Rubalcaba insiste en su liderazgo (en lo que le queda de liderazgo, si acaso le queda algo) y en su discurso didáctico de oposicioncita. Lo malo es que ya no hay remedio: aunque cambiase el discurso, aunque redefiniera el partido, la estrategia y la política, aunque se reinventase a sí mismo, ya nadie le creería y nadie le haría ningún caso. ¿Entenderá alguna vez que está siendo un obstáculo para la renovación necesaria? ¿Entenderá que su partido no solo no recoge el desgaste del gobierno sino que se está deteriorando tanto o más que el PP?

Mientras pasa esto, Alemania pide más recortes en las condiciones de trabajo (más precariedad) y en las pensiones (más miseria). Y mientras contestamos a los sondeos, los movimientos sociales ciudadanos pierden fuelle y el movimiento obrero, ni existe. Demoledor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario