
Hoy se han publicado los datos de diciembre y se resalta que el paro ha descendido en algo más de 59.000 personas. Y es cierto, claro. Tan cierto como que hay, en números totales, 426.364 parados más que en diciembre de 2011 (siguiendo los datos del aquel post, hoy hay 866.355 parados más que cuando entró en vigor la primera reforma laboral de la crisis, la de 2010, o sea, la primera de Zapatero).
Mirando los datos con más detalle salta a la vista que muchos de esos nuevos desempleados eran trabajadores de servicios públicos, que el gobierno refiere tenerlos como parados (a los que se les acabará el subsidio tarde o temprano, pero que mientras aumentan el gasto) que como trabajadores (normalmente interinos) aunque lo que cobren provenga en ambos casos del dinero público. Más claro: echándoles a la calle este gobierno neoliberal mata dos pájaros de un mismo tiro: or una parte, empequeñece el papel económico del Estado y precariza los servicios que presta, y, por otra parte, incrementa e número de parados hasta tal punto que justifiquen nuevos recortes para hacer viable el sistema -dirán-.
Si en aquel post hablaba de los beneficios para la patronal de las reformas laborales que no están sirviendo para lo que teóricamente se hicieron (crear empleo), en este debo resaltar los beneficios para esa otra patronal del liberalismo militante que es el Gobierno del PP del invisible Rajoy.
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